Corazón de arroz, que me cuidaste como a tu bebé, que me resguardaste en tu casa cuando mas te necesité, te hablo a ti. Porque tus besos de buenos dias en mi infancia eran dulces como los de mamá, tus desayunos tan reconfortantes como tus abrazos, a tí y a tu amor que me ponen bien me dirijo. Todo se torna gris cuando hay que volver a casa pero rosa cuando tu ternura se acerca a mi, cuando no te tengo cerca a ti y a tus milagros que son tus hijas se llevan en su viaje la mitad de mi corazón, a tí que hace meses que no te veo. Te extraño, pero te amo.

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